El tamaño de la turbina de granallado tiene una influencia notable sobre la eficiencia productiva, que se manifiesta principalmente en los siguientes puntos:
Cantidad y potencia de las turbinas de granallado: Varias turbinas equipadas con motores de alta potencia pueden mejorar considerablemente la eficiencia de procesamiento. Por ejemplo, entre 4 y 8 turbinas con motores de alta potencia (11‑37 kW por unidad) aumentan de forma significativa la velocidad de trabajo.
Caudal de granalla: Se pueden proyectar decenas de kilogramos de granalla (por ejemplo, granalla de acero de φ0,8‑1,2 mm) por minuto, con una tasa de cobertura superior al 98 %. El valor del caudal influye directamente en la eficiencia y la uniformidad del granallado.
Velocidad de granallado: Es la velocidad a la que se lanzan los proyectiles. Afecta directamente el resultado del tratamiento superficial. Debe ajustarse según el material de la pieza y sus requisitos de procesamiento. En general, para piezas metálicas la velocidad está entre 60‑80 m/s, mientras que para piezas no metálicas se sitúa entre 40‑60 m/s.
Volumen de proyección: Se refiere a la cantidad de granalla lanzada por unidad de tiempo, e influye directamente en el rendimiento de la máquina. Ajuste el volumen según el tamaño y requisitos de la pieza. Normalmente: piezas pequeñas 30‑50 kg/min; piezas medianas 50‑80 kg/min; piezas grandes 80‑120 kg/min.
Ángulo de proyección: Es el ángulo entre la trayectoria de la granalla y la superficie de la pieza. Un ángulo adecuado (por ejemplo, 45°‑60°) permite aprovechar mejor la energía del proyectil y mejora el resultado de procesamiento.

