Las averías del sistema de circulación de granalla generan múltiples consecuencias para la máquina de granallado. En primer lugar, la función principal de este sistema es recoger la granalla que rebota de la pieza y la que se dispersa en el fondo de la cámara de limpieza, y transportarla hasta el elevador mediante equipos como transportadores de tornillo. Una vez que el elevador eleva la granalla hasta una altura determinada, esta entra en el separador, donde se separa del polvo y otras impurezas. La granalla limpia se almacena nuevamente y vuelve a la máquina para su reutilización. Si el sistema de circulación presenta fallos, la granalla no se recupera ni circula correctamente; esto no solo produce un gran desperdicio de granalla, sino que también interrumpe el funcionamiento continuo y reduce la eficiencia productiva.
Concretamente, las averías del sistema de circulación pueden provocar los siguientes problemas:
Menor eficiencia productiva: Los fallos del sistema impiden la recuperación y circulación normal de la granalla, afectando la operación continua de la máquina y reduciendo el rendimiento de producción.
Desperdicio de granalla: Al no poder recuperar y reutilizar eficazmente la granalla, se genera un elevado desperdicio que incrementa los costes de producción.
Daños en el equipo: Las averías del sistema de circulación también pueden afectar el funcionamiento de otros componentes como elevadores y separadores, aumentando los costes de mantenimiento y el tiempo de parada de la máquina.
Para mitigar estos efectos, se pueden adoptar las siguientes medidas:
Inspección y mantenimiento periódicos: Revise de forma regular los distintos componentes del sistema de circulación de granalla, como elevadores, tuberías de transporte y raspadores, para garantizar su correcto funcionamiento.
Reparación y sustitución oportuna de piezas desgastadas: Repare o reemplace a tiempo elementos desgastados como raspadores y correas de transporte para evitar fallos derivados del deterioro de los componentes.
Eliminación de obstrucciones: Limpie periódicamente las tuberías de transporte y el separador para evitar aglomeraciones de granalla o bloqueos por impurezas, y asegurar una circulación fluida del abrasivo.

